12 dic. 2010

Andares por la India

IMPRESIONES DE LOS PRIMEROS DÍAS

Caminando por aquí...por allá...
Son varios los lugares y ciudades que hemos visitados a lo largo de nuestra estancia en la India: Nueva Delhi, Jaipur, Varanasi, Agra…
Todas ellas con sus misterios, sus secretos, sus leyendas…
Imagino que eso pasa en todo los sitios a donde un viajero acude, pues forma también del legado histórico de la zona y atracción de su turismo.
Sin embargo, aunque uno haya viajado mucho, no  queda inmune a  lo vivido en esta región con una cultura tan distante y diferente a la nuestra, a su estilo de vida, quizá adaptada a sus pocos medios o condiciones.
            Dicen que  el ser humano utiliza sus cinco sentidos para captar su realidad más inmediata, en este caso las sensaciones superan  a lo físico ya que a lo que ves, respiras y oyes sólo forma parte de la percepción que guía el pensamiento posterior.
Todo  parece rodeado de un cierto aire místico. Desde el baño madrugador en las aguas del Ganges al credo de los más de tres mil dioses  existentes según el para qué…
Desde ya muy temprano, cualquiera de las calles de estas ciudades son una constante locura matutina. Las carreteras son simplemente una excusa para el encuentro de personas, vehículos como coches, tuc-tuc, rickshaws, motocicletas y como no... en algunos de sus puntos: elefantes o camellos ;todo  mezclado en una especie de coctelera asiática con aromas indescriptibles.
La vida se hace prácticamente al aire libre, los mercados surgen en cualquier cruce de camino que sea amplio y mientras las mujeres suelen sentarse al atardecer en las azoteas en grupo para charlar, los hombres siguen con sus negocios.


Lugar sagrado donde incineraron a Gandhi

Hay mucho que ver: Majestuosos monumentos expresados en  templos milenarios, tumbas     inmensurables como Humayun, Taj Mahal, Jardines de Gandhi.En estos sitios  el viajero se siente pequeño, incapaz de abarcar el estado de lo sobrenatural que a veces  el ser humano puede llegar hacer, la complejidad de tanta belleza frente a lo que parece en un principio venir de una serie de personas tan humildes y sencillas…







1 dic. 2010

Andares por la India

India
3 º DIARIO DEL VIAJERO.

Lo primero que debemos tener claro al visitar un país como este , es saber que todo lugar y costumbres donde has ido desarrollando tu vida y formando tus pensamientos han de quedar apartado para poder  entender  lo que tus ojos y el resto de los sentidos intentarán captar en esta nueva experiencia.
Es un renacimiento de valores centrado en su gente y sus costumbres y todo ello adaptado a unas condiciones climatológicas y culinarias que no pasaran desapercibido al extranjero.

Día 1: Nueva Delhi
   Tan pronto como aterrizamos en el Aeropuerto de Nueva Delhi ( Indira Gandhi), comenzamos a intuir que todo lo que habíamos preparado, visto en fotos, documentales  y contado amigos y familiares iban a ser percepciones vagas y pobres de lo nuestro presente inmediato.
Alguien me contó que ya de entrada, lo primero que notaríamos en este  notable cambio iba a ser el ambiente, las temperaturas, concretamente me dijeron:“ Tal como abran  la puerta del avión  la bofetada de calor será tan radical que creerás que te han metido si previa preparación en una sauna…”. Creedme, la definición es bastante acertada…
Sin tiempo de pensar mucho en ello, entras en un antiguo autobús que te dirige a  la aduana del aeropuerto. Allí  empiezas a observar  todo, a decirte a ti mismo que  es real, que ya has llegado. Miras a tu alrededor, ves unas instalaciones humildes, muy sencillas, a la vieja guardia con viejos mosquetones y fusiles recubiertos de madera y cercanos a los ventiladores ( uno o dos) , existentes en la sala.
Piensas, que esto ya no tiene nada que ver con la parada de repostaje y descanso que habíamos hecho en Qatar, donde allí todo era lujo, donde sortean coches de gama alta por la compra de una simple pulsera en sus estantes, donde  los emires se pasean vestidos de blanco guardando en su interior sus innumerables credit cards…
Ahora estamos en Nueva Delhi, aquí ya todo es distinto, no vale de nada eso, todo es más sencillo, hasta el tiempo, la duración de los minutos se doblan y las horas se triplican.
Cuando pasamos el viejo mostrador y nos sellan el pasaporte, pasamos a una galería donde poco a poco, paso a paso nos vamos dando cuenta, que entre todo el pasaje  estamos solos…una pareja sola en Nueva Delhi…¿ Y el resto de la gente que venían en el avión? ¿ Nadie viaja con nosotros?...De pronto se abre paso un joven chaval, nos mira y dice nuestros apellidos, extrañados , no nos queda más remedio que seguirle, al salir, vemos que no hay autobús esperando, no hay clientes…hay un sencillo coche y un conductor…Imaginad nuestro pensamiento…que raro es todo esto, reconozco que estaba algo contrariado, pero adelante…
Ya en el coche nos comenta que en esta ocasión estamos sólo y que en el fondo esto tiene sus ventajas, disponemos de coche y guía  para nosotros en exclusividad…
Todo esto mientras aún  estamos encajando  la particularidad de esta nueva situación y como no, desconfianza del principio…
Analizando en ese momento la situación la cosa quedaba así:
Una pareja en Nueva Delhi
Un viaje en solitario cuando  no parecía que esas eran las condiciones.
A miles de km montados con dos personas que no conocemos de nada y sin tener ni idea a donde vamos…
Así si que se empieza una aventura…
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